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Escápate al medievo

Si bien Benissa posee restos de culturas prehistóricas, ibera y romana, es la cultura musulmana la que fija el núcleo urbano actual y tanto su toponimia, Banu-Issa, como la de algunas partidas rurales que perviven hoy en día.

Si quieres disfrutar de uno de los centros históricos medievales mejor conservados de la zona, un paseo por el corazón de Benissa te trasladará a la Edad Media y al Renacimiento, a la época de Tirant lo Blanc (creo que lo pondría en valenciano porque es un personaje de la literatura universal) o de Ausias March.

Puedes empezar a recorrerlo desde la antigua entrada Este a la Benissa amurallada: la Plaza del Portal. En ella estaba el antiguo Hospital Municipal, hoy en día sede del Ayuntamiento, y una antigua finca propiedad de la Fundación Abargues.

A la vuelta de la Plaza del Portal iniciamos el recorrido por la Benissa medieval con la recoleta Placeta de l’Església Vella” (Plaza de la Iglesia Vieja). Allí puedes admirar la imagen de la antigua iglesia-fortaleza medieval que tuvo Benissa duran­te siglos gracias a unos azulejos y una réplica de la fachada de la iglesia, que detallan una maciza construcción con doble función: casa de Dios y fortaleza de los benisseros ante los ataques piratas que solían desolar las costas de la comarca…

Por la calle de la Puríssima  y la calle Desamparats puedes recrearte en lo que era una ciudad valenciana del renacimiento, con sus balcones enrejados, su calzada empe­drada, el contraste del blanco encalado con la piedra tosca.

En la misma calle Puríssima está el edificio de uso público más antiguo de Benissa: la Sala del Consell, utilizada como casa de la villa, cárcel y archivo legal.

Benissa ha rehabilitado su patrimonio y le ha dado una función pública de carácter cultural. Es el caso de la Sede Universitaria que ocupa las antiguas casas solariegas de los Andrés y Pere Bigot, o del Palacio de los Torres-Orduña que hoy es Centro cultural y Biblioteca. También puedes visitar la Casa-Museo del antiguo linaje de los Abargues, construcción noble del siglo XVIII perfectamente conservada, con su mobiliario y azulejos de época.

Desde la Casa Abargues, siguiendo por la calle Desamparats se llega enseguida al Casal dels Joves, que ocupa una construcción de uso civil del siglo XVI. A lo largo del tiempo sus funciones han ido cambiando: depósito de trigo, cárcel, Sala del Consejo municipal, Corte de Justicia y sede de un mercado que se abría bajo sus soportales de piedra.

Siguiendo nuestro camino en dirección Oeste tenemos el Convento de los Padres Francisca­nos que fue consagrado en 1613 y supuso un hito urbanístico en la Benissa de aquella época. Durante siglos ha sido un centro de formación para toda la Marina Alta y la propia orden franciscana, que tenía a las espaldas del convento un Seminario Menor.

Puedes finalizar el recorrido por el centro histórico con la visita a la Iglesia de la Puríssima Xiqueta que marca la silueta urbana de Benissa desde cualquier punto de vista, con sus imponentes dimensiones y su peculiar estilo neogótico. Se estuvo construyendo desde 1902 hasta 1929 con el esfuerzo físico de todos los benisseros y se la conoce en la comarca como la “Catedral de la Marina”.

Sabías qué…

En un paseo por la calle Puríssima te encontrarás con el Monumento al Riberero, que rinde homenaje al benissero de antaño que tenía que ir a pie hasta la Ribera del Júcar para trabajar en la recolección del arroz. Se le representa en posición orante, pues era costumbre entre ellos el despedirse de esta forma de la Patrona de Benissa, la Puríssima Xiqueta.

Muy cerca del monumento está la casa de Juan Vives, donde comienza la historia del milagro de la Puríssima Xiqueta a la que se consagró como Patrona en 1864.